Miami 28 Octubre

Salimos de Madrid rumbo a Miami en el avión de las 11 de la mañana y después de 9 horas de vuelo tranquilito, llegamos por fin.

Pasar el control, ni una pregunta y pa dentro! Welcome to Miami!  Bienvenidas a Miami!

Ana está esperandonos y después de 14 años nos volvemos a reencontrar.

Nos lleva a su casa en Key Biscane, que es una isla con parques naturales y casitas enormes, donde diferenciamos entre las que dan al mar (20m), las que dan al agua (10m) y las que no (4m), esto es así...

Como es el viernes antes de Hallowen ya estan todas las casitas decoradas y hay algunas con megacoches en la puerta. Llama la atención la cantidad de Teslas que hay por todas partes.

Llegamos a su casa y rapidamente nos cambiamos y nos metemos en su carrito de golf para ir al chiringuito.

Eso es una bienvenida y lo demás, tonterías 😁

Después de unos mojitos, unos nachos, un poco de embutido y de descansar y ver la puesta de sol, nos vamos a casa para ducharnos y salir a cenar.

Elegimos un el American Society y nos pillamos un Uber, pero cuando llegamos no nos gusta mucho y nos vamos.

Nos damos un paseito por Brickell y vamos al centro comercial y decidimos irnos a la zona del puerto, al Seaspice.

Ahí, sí nos sentimos más acordes, porque por una vez, nos hemos llevado los tacones y nos hemos puesto vestido (no solo lo hemos metido en la maleta para pasearlo). El restaurante está en el río y tiene megayates aparcados en el lado y Ana nos cuenta que se puede ir en yate a cenar, y que ella lo hace con sus amigos (hay que volver!!).

Cenamos, croquetas de jamón, pizza, burrata, ensalada de tomate, patatas fritas a la trufa (extraordinarias!) y meli melo.

Exquisito el sitio y exisita la comida, eso sí es tarde (las 10.30 hora Miami, las 5.30 hora Madrid) así que Uber para casa y a domir.

Después de 9 horas de sueño reparador, nos levantamos y recolocamos maletas, y bajamos a desayunar. Ana nos tenía preparado unas tortitas y al cabo del ratín aparece con zumo de naranja natural, croissants, fruta...  y nos ponemos a charlar, con ella y con Rafa, su marido.

 Estabamos tan a gusto y entretenidos que casí, casí, se nos va la hora. A eso de las 10.00 Ana nos lleva al aeropuerto y damos por finalizada la primera etapa. Pero claramente hay que volver!




























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